Las semillas de cannabis feminizadas de alta calidad aparecieron a mediados de los años 90 y rápidamente tuvieron un gran éxito entre la gran mayoría de los cultivadores de todo el mundo. Al observar las miles de variedades que ofrece el mercado actual, se aprecia rápidamente su popularización dentro de la comunidad.
Por eso, en este artículo te explicamos cuáles son las 10 buenas razones para cultivar cannabis feminizado. Todos aquellos que pensaban que una planta autofloreciente era la mejor alternativa hasta ahora seguramente cambiarán de opinión, así que sigue la guía…
Hoy en día existe una gran disponibilidad de genéticas de primera calidad, en forma de semillas feminizadas, que, como es lógico, ofrecen múltiples posibilidades a los distintos cultivadores de todo el mundo. Antes, estos tenían que conformarse con semillas de cannabis regulares con resultados aleatorios, ya que era necesario separar los machos de las hembras al inicio del periodo de floración (sexado). Las semillas feminizadas nos han brindado la posibilidad de resolver este problema y de poder obtener finalmente una proporción del 99 % de plantas hembras.

¿Cuáles son las ventajas de las semillas de cannabis feminizadas?
Tanto si te inclinas más por las Sativa como por las Indica, si prefieres un efecto estimulante o relajante, o si te gustan más las flores alargadas o compactas, lo cierto es que cada cultivador encontrará sin duda la opción que mejor se adapta a él para producir plantas femeninas. ¿Qué es lo que nos hace sentir tan maravillados por estas variedades feminizadas, tanto en nuestro cultivo de interior como al aire libre? ¿Cuál es el verdadero valor añadido de estas semillas?
A continuación te explicamos 10 buenas razones para cultivar semillas feminizadas.
1- Las semillas feminizadas ayudan a ahorrar en sustrato, fertilizantes e insecticidas
Algo que resulta totalmente lógico es que, cuantas más plantas cultivemos, más costoso resulta el cultivo de cannabis. Si se utilizan semillas de cannabis regulares en el cultivo, es evidente que hay que comprar sustrato, fertilizante, pero también productos fitosanitarios contra enfermedades e insectos, y todo ello para todas nuestras plantas hasta la aparición de los primeros pistilos, lo que permite finalmente separar los machos de las hembras.
Si lo pensamos bien, es cierto que todo lo relacionado con el suelo, las macetas y los fertilizantes utilizados es algo completamente inútil, ya que se perderá para siempre y solo habrá servido para producir plantas masculinas.
Aunque el precio unitario de una maceta es bastante bajo y varía según el tamaño, es preferible ahorrar estos valiosos recursos y destinarlos únicamente al cultivo de plantas hembras, cuya cosecha es precisamente la que nos interesa. La elección de una semilla o de una variedad no es, por tanto, fruto del azar…
2- Germina solo las semillas que vayas a utilizar
Antes de principios de la década de 2000, los cultivadores de cannabis se veían obligados a germinar el doble de semillas de las que deseaban plantar, ya que sabían de antemano que tenían un 50 % de probabilidades de obtener plantas masculinas.
Dado que hay que esperar unas semanas para identificar claramente el sexo de una planta, hay que tener claro que esto conlleva muchos esfuerzos inútiles, una enorme pérdida de tiempo y, sobre todo, el desperdicio de muchas semillas. Las semillas regulares y las plantas masculinas se pueden utilizar en diferentes fases del «breeding», pero la mayoría de la gente busca más bien flores bonitas y atractivas para consumir.
La solución a este fenómeno es, sin duda, el uso de semillas feminizadas. La semilla de cannabis es el punto de partida de un cultivo. Como decíamos antes, tendrás un 99 % de probabilidades de obtener una planta hembra y, por lo tanto, los cultivadores estarán tranquilos sabiendo que todas las semillas germinadas darán lugar a flores de alta calidad. ¿El objetivo final? Una gestión óptima tanto de tu espacio como de la cronología de las diferentes etapas del cultivo.

3- Ahorro en todos los aspectos gracias a las semillas feminizadas
Si descartamos la posibilidad de obtener estas plantas masculinas y, por lo tanto, de ocuparnos de ellas, se produce una fuerte reducción de la carga de trabajo diario, lo que nos permitirá dedicar más atención al cultivo de plantas de cannabis feminizadas. La consecuencia directa es que dedicaremos mucha menos energía y tiempo a tareas que no aportan ningún valor añadido ni a la calidad ni a la cantidad de nuestra cosecha.
Lo bueno de todo esto es que podrás aprovechar mejor tu tiempo para cuidar al máximo todas tus plantas y conseguir así los mejores resultados. El tiempo es un elemento precioso de nuestra vida, que hay que saber gestionar con cierta agilidad, ya sea en el cultivo de cannabis o simplemente en nuestra vida cotidiana.
Además, el precio del material y los consumibles está aumentando últimamente, incluso en el caso de elementos bastante básicos como el agua, la iluminación interior, las macetas, la tierra o los nutrientes, que son necesarios durante las numerosas semanas que requieren tus plantas durante el cultivo.
4- Una gestión óptima del espacio de cultivo
La mayoría de la gente no dispone de un lugar con las condiciones climáticas ideales para cultivar cannabis. Sin embargo, eso no significa en absoluto que no puedas gestionar a la perfección el espacio de cultivo del que dispones.
Con la ayuda de una buena guía de cultivo en la fase inicial, pero también gracias a tu ingenio y al esfuerzo que dediques a llevarla a cabo, así como a las semillas feminizadas que elijas, podrás cultivar tantas plantas como desees. Hay que reconocer que esto requiere investigar por tu cuenta durante un tiempo, pero el esfuerzo merece la pena y la pasión no tiene precio.
Además, las semillas feminizadas permiten obtener resultados de gran calidad, incluso en espacios reducidos. La elección de la variedad Sativa o Indica, o simplemente de la semilla que mejor se adapte a tu objetivo principal, es fundamental para el desarrollo futuro del cultivo.

Una vez que hayas planificado y llevado a cabo esta parte, podrás plantearte las mejores expectativas para tu cultivo de interior, que te proporcionará una cosecha abundante, ya sea en un armario, debajo de una escalera, bajo un tejado o en cualquier espacio exterior discreto que tengas disponible.
Es fundamental crear un espacio de cultivo interior bien organizado y estructurado, de modo que haya una buena calidad y circulación del aire, para garantizar una buena respiración de las hojas de la planta y una oxigenación óptima del lugar, con el fin de evitar también el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas y plagas.
Además, también es importante elegir bien el modelo y el tamaño de las macetas, en función de la variedad seleccionada, ya que esto influirá directamente tanto en el tamaño final de la planta como en el rendimiento de la cosecha.
Lo que aquí prevemos es una serie de reacciones en cadena. Os recomendamos que prestéis atención tanto a la calidad del agua que utilicéis durante el cultivo (pH), como al espectro de luz específico que se requiere tanto durante la fase de crecimiento como durante la floración. Según los cultivos que se dan en todo el mundo, existen técnicas muy diferentes para practicar esta actividad de forma lúdica.
5- El poder de las semillas feminizadas
Es cierto que las semillas autoflorecientes resultan ser cada vez más potentes que en el pasado, pero también hay que reconocer claramente que las semillas feminizadas de cannabis fotoperiódicas son las que presentan los niveles más altos de THC en la actualidad. No es raro ver que cada vez más variedades feminizadas de última generación alcancen un nivel de THC equivalente al 30 %; tal potencia no estaba disponible hace unos años.
Las variedades de cannabis feminizadas actuales se benefician de un trabajo de investigación y desarrollo que hace que estas genéticas sean increíblemente atractivas por diversas razones, entre las que destaca una potencia cada vez mayor; sin embargo, es importante tener en cuenta que el cultivador desempeña un papel crucial a la hora de sacar todo ese potencial a relucir. Para que una planta alcance su máximo potencial, es necesario que reciba la cantidad necesaria de nutrientes.

6- Las flores tienen más resina
Por ahora es un hecho: las plantas feminizadas contienen una cantidad de resina mayor que cualquier variedad autofloreciente, aunque esto seguramente cambiará en un futuro próximo. Por lo tanto, siguiendo una lógica implacable, es evidente que los cultivadores obtendrán una planta con un mayor rendimiento, pero esto también afectará, y sobre todo, a la calidad final de las flores y de los diferentes tipos de extractos (hachís, aceite, etc.).
Es importante prestar mucha atención a las semillas de cannabis que elijas, ya que no todas son iguales en cuanto a la producción de resina. En este sentido, la calidad y la cantidad de nutrientes presentes en el suelo también desempeñan un papel fundamental. Todo este conjunto influirá en la intensidad del efecto y del sabor que produce cada planta, así como en el nivel de THC de cada una de ellas.
7- Cómo evitar problemas de sexado en tu planta de cannabis
Como ya hemos mencionado anteriormente, las semillas feminizadas aumentan las posibilidades de obtener una planta de cannabis hembra. La principal ventaja para los principiantes es que permiten cultivar sin estrés y con total facilidad. Esto contrasta totalmente con las semillas regulares, ya que hay que estar atento y eliminar los machos antes de que polinicen y arruinen las flores de tu cosecha.
La selección por sexo se lleva a cabo al final de la fase de crecimiento, o incluso al inicio de la fase de floración (por lo general, entre 10 y 15 días después de pasar a un ciclo de 12 horas de luz para la fase de floración, dependiendo de la variedad), y requiere una atención extrema; de lo contrario, el rendimiento de tu cosecha podría reducirse a la nada.

8- Un mayor rendimiento de tus plantas de cannabis
Las semillas feminizadas se han hecho un hueco fácilmente en el mercado, ya que permiten obtener un mayor rendimiento de las plantas de cannabis, algo que no ocurre con ninguna variedad autofloreciente. Dado que las variedades fotoperiódicas requieren una fase de crecimiento y una fase de floración más largas, alcanzan un tamaño mucho mayor y, lógicamente, ofrecen un rendimiento muy superior.
Una vez más, es fundamental investigar bien para encontrar la semilla de cannabis que mejor se adapte a tus objetivos.
Hoy en día hay una enorme variedad de especies disponibles. También es importante asegurarse de que todas las plantas reciban los recursos necesarios —como agua, luz y un suelo adecuado— a medida que pasan las semanas. Es importante saber invertir un poco de dinero en elementos que mejoren el suelo, como macetas de buena calidad, por ejemplo.
Es importante garantizar una buena oxigenación del suelo y de las raíces, ya que estas últimas son los pulmones de tus plantas. También es importante rociar las hojas con agua limpia durante el crecimiento, para limpiar los estomas y optimizar su respiración. Se trata de una sinergia global, en la que cada pequeño detalle cuenta. Disfruta del cultivo; con un buen material, todo resulta más fácil.
9- Una oferta de mercado para volverse loco
El mercado de las semillas de cannabis es increíblemente amplio hoy en día; tenemos donde elegir en cuanto a variedades de cannabis feminizadas. Para satisfacción de la mayoría, y dado que cada uno de nosotros tiene gustos personales muy diferentes, existen miles de variedades de cannabis disponibles actualmente en el mercado. Por lo tanto, hoy en día es muy fácil seleccionar la variedad o variedades de cannabis que más te convengan.
Por lo tanto, puedes elegir basándote en uno o varios criterios a la vez, ya sea en función de la duración de la fase de crecimiento o de la fase de floración, del sabor, del efecto, los rendimientos, o bien del porcentaje de THC de tal o cual variedad, o incluso si es preferible cultivar ciertas semillas en tierra en interior o en exterior, qué tipo de luz o de nutrientes serán necesarios en las próximas semanas para mantener unas raíces sanas, etc.
Es importante informarse bien sobre las características de cada planta, para saber también si, en algunos casos, puede ser preferible cultivarlas en macetas al aire libre, con el fin de limitar el tamaño de las plantas y mantener así cierta privacidad con respecto a los vecinos, por ejemplo, aunque el cultivo sea legal en el país en cuestión.

10- Saber anticipar la fase de emparrado
Es importante saber anticiparse a esta etapa, que resulta fundamental para ciertas plantas de cannabis, especialmente para las semillas de variedades estadounidenses. El dominio de ciertos métodos de poda o cultivo, como el «Screen of Green» (SCROG) o el «Sea of Green» (SOG), Fuck I Missed (FIM) o Lollypopping (desarrollo floral en forma de piruleta), es fundamental para ciertos híbridos de cannabis estadounidenses. Si descuidas este aspecto, corres el riesgo de llevarte una decepción por la escasa producción de las plantas de tu cosecha.
Aunque cometas errores al principio, no pasa nada, ya que se aprende con la práctica. La planta de cannabis tiene una excelente capacidad de regeneración, así que no dudes en practicar siguiendo una guía de cultivo o tutoriales en Internet, que hoy en día no faltan. No pierdas de vista que es la gestión de todos los detalles lo que te permitirá obtener un cultivo de cannabis digno de ese nombre.


