- Un nivel elevado de humedad (alta humedad), junto con ciertos parámetros ambientales (temperatura elevada, luz, falta de renovación del aire), constituyen un conjunto de factores que pueden favorecer la aparición de hongos perjudiciales para el cultivo de cannabis.
- Los hongos suelen aparecer de improviso en tus plantas de cannabis, se desarrollan rápidamente y pueden afectar significativamente a tu cosecha al provocar diversos problemas, si no se logran eliminar a tiempo.
- Es necesario estar muy atento, ya que los primeros síntomas suelen pasar desapercibidos, ya sea en la parte subterránea, a la altura de las raíces, o en el interior de una copa con demasiada densidad de hojas, o incluso en las cabezas repartidas por las distintas partes de la planta. Es importante saber identificar el hongo que ataca nuestros cultivos, pero también, y sobre todo, aplicar el tratamiento adecuado en el momento oportuno. ¡Sigue la guía!
Antes que nada, conviene saber que la aparición de hongos nocivos no es fruto del azar; en la mayoría de los casos, se puede evitar aplicando ciertas medidas preventivas que se mencionan a continuación:
La limpieza del espacio de cultivo interior es fundamental para evitar la aparición indeseada de posibles hongos patógenos. Por eso, recomendamos realizar una limpieza a fondo de tu espacio de cultivo (suelo, paredes y techo) entre cada ciclo, así como de todas las herramientas y el material utilizado que estén en contacto directo con tus plantas.
Para ello, puede utilizar lejía con una concentración del 5 % o fungicidas diluidos en la proporción adecuada. Durante el cultivo, asegúrese de mantener el espacio limpio. Para evitar una posible contaminación procedente del exterior, puede cambiarse de ropa para evitar la contaminación por esporas procedentes del exterior.

En el caso de los cultivos al aire libre, resulta mucho más complicado controlar este aspecto; sin embargo, si limpias bien tus herramientas, esto contribuirá a reducir drásticamente este fenómeno.
Es fundamental retirar y desechar tanto las hojas muertas como los residuos vegetales, ya que constituyen un sustrato ideal para el crecimiento y el desarrollo de estos hongos.
Asegúrate de mantener siempre unas condiciones climáticas (humedad del aire y temperatura) favorables para el buen desarrollo de cada fase del cultivo, ya sea durante el crecimiento o la floración. Este tipo de hongos se desarrollan cuando las condiciones ambientales les son favorables, es decir, cuando tanto la temperatura como la humedad del aire son elevadas y la renovación del aire es insuficiente. Si dispones de los equipos de climatización adecuados para que tu cultivo esté bien ventilado, la humedad del aire se sitúe entre el 50 y el 55 % durante la floración y la temperatura de tu espacio oscile entre 23 y 26 °C, entonces no tienes ningún motivo para preocuparte.
En el caso del cultivo al aire libre, lo fundamental es, ante todo, elegir semillas de la mejor calidad para hacer frente a este tipo de problemas. En pocas palabras, si vive en una zona geográfica con elevada pluviosidad y bajadas tempranas de temperatura, deberá seleccionar cuidadosamente la variedad o variedades que vaya a cultivar, cuyo periodo de floración deberá ser corto, para evitar un posible ataque de hongos y dar todas las posibilidades a su cosecha de prosperar.
Si trabajas con esquejes, es fundamental asegurarte de que procedan de una planta madre sana. De lo contrario, todo el trabajo realizado durante la fase de preparación previa se echará a perder, y es posible que aparezcan ciertos problemas fúngicos a corto plazo.

Si sigues esta pequeña guía de normas básicas, reducirás considerablemente las condiciones que favorecen su aparición. Dado que proceden de esporas muy volátiles que pueden alojarse y desarrollarse en espacios minúsculos, no se puede garantizar su erradicación total de forma absoluta.
Lo más importante es saber detectar su presencia a tiempo en el cultivo, para que su impacto sea el menor posible en cada planta de cannabis, y poder eliminarlos lo antes posible para evitar así una acumulación de problemas que podrían ser más graves para el futuro de nuestra preciada cosecha.
A continuación descubrirás qué hongos pueden perjudicar el cultivo de cannabis; al mismo tiempo, te ofrecemos información para identificarlos con precisión y eliminarlos de forma eficaz.
Oídio
El oídio es sin duda uno de los hongos más comunes en el cultivo de cannabis, ya que necesita una temperatura mínima de 20 °C y un alto nivel de humedad para desarrollarse plenamente. Los cambios bruscos de temperatura facilitan su crecimiento y reproducción. Es bastante fácil detectar la presencia de un ataque de oídio en una planta de cannabis, y la aplicación del tratamiento adecuado es sencilla, pero hay que saber reaccionar antes de que sea demasiado tarde.
Al igual que ocurre con la mayoría de los hongos patógenos, es preferible que aparezcan durante el periodo de crecimiento y no durante la floración, ya que, de lo contrario, las cabezas podrían contaminarse y volverse no aptas para el consumo, o incluso peligrosas para la salud, especialmente para las vías respiratorias.
¿Cómo detectar la presencia de oídio?
Podrás detectar que tu cultivo está infectado por el oídio, ya que este hongo suele aparecer en las hojas y en las cogollos de las plantas de cannabis. En un primer momento, observarás manchas circulares blanquecinas dispersas, de aspecto pulverulento, que cubren la superficie de la parte superior de los cogollos y las hojas. A medida que la propagación avance, verás cómo se multiplica el número de estas manchas blancas características. En una fase avanzada, los tallos y las cogollos se verán más afectados.
Tratamiento del oídio
No es, ni mucho menos, el hongo más difícil de eliminar; sin embargo, hay que actuar desde las primeras fases de su aparición, ya que, si llega a afectar a nuestras preciadas cabezas de gran calidad, estas quedarían inservibles para el consumo. Para prevenir el desarrollo de este hongo, puede realizar una aplicación mediante pulverización foliar de azufre o sulfato de cobre, o bien una decocción de cola de caballo, o incluso con bicarbonato sódico, siendo este último muy eficaz y fácil de preparar.

Basta con añadir tres cucharadas rasas de bicarbonato sódico a un litro de agua, añadir dos cucharadas de aceite de oliva, mezclar enérgicamente y pulverizar para obtener un efecto curativo. El uso del propóleo también resulta interesante como medida preventiva. La acción del Tricoderma harzianum, un hongo beneficioso (antagonista), neutraliza el crecimiento y el desarrollo de ciertos hongos nocivos. Recomendamos incorporarlo al preparar la mezcla de tierra y durante las operaciones de trasplante.
En caso de que desee utilizar fungicidas químicos, le recomendamos que los aplique con la máxima precaución, sobre todo en un entorno interior cerrado, ya que será imprescindible utilizar diversos elementos de protección (máscara con cartucho, guantes, mono, calzado adecuado, etc.) para preservar su salud. Lea atentamente las instrucciones de uso relativas a la dosis adecuada, respetando también las condiciones de seguridad, y en particular el periodo de prohibición de acceso al espacio de cultivo contaminado. Una cosecha excesivamente afectada deberá desecharse sin dudarlo.
Botritis
¿Cómo detectar la presencia de Botrytis?
La Botrytis, o moho gris, es un hongo nocivo muy común en el cultivo de cannabis. Afortunadamente, es un hongo fácilmente identificable, ya que provoca una acción necrótica en todas las partes de las plantas afectadas (raíces, tallos, hojas y cogollos). Su aspecto físico característico se asemeja al de una telaraña, ya que presenta una densidad filamentosa bastante importante y una coloración que varía del marrón al gris.
Las partes afectadas también están muy secas y parecen muertas. Lo peor de la Botrytis es que se propaga a una velocidad increíble, ya que puede acabar con todas tus plantas de cannabis en solo unos días; por eso hay que actuar sin demora.
Tratamiento contra la botritis
Si quieres evitar que aparezca la botritis en tus plantas de cannabis, tendrás que controlar perfectamente el nivel de humedad en el interior, sin superar nunca el 60 % de humedad relativa durante las últimas cuatro semanas de floración, ya que la botritis siempre aparece en ese periodo.
En caso de que se detecte claramente la presencia de este hongo, lo primero que hay que hacer es retirar y desechar todas las partes afectadas de la planta, incluyendo también unos centímetros adicionales de la parte sana, como medida preventiva para tu salud y para evitar, asimismo, la propagación a otras partes de la planta o a otras plantas. Es preferible evitar el consumo de las sumidades florales afectadas por la Botrytis, para la buena conservación de sus vías respiratorias.
Una vez eliminadas las partes contaminadas, sacándolas del espacio de cultivo, asegúrese de ventilar bien la habitación para eliminar las esporas volátiles y reducir eficazmente el nivel de humedad, de modo que se alcance una humedad relativa del aire cercana al 50-60 % como máximo, con una temperatura ambiente de 26 o 27 °C para desinfectar el lugar. Si la Botrytis aparece de forma repentina durante los últimos días de la floración, con una evolución rápida y desfavorable tanto en interior como en exterior, no hay que dudar mucho tiempo; proceda a la cosecha de sus plantas lo antes posible.
Si no dispone ni de los medios físicos ni de los materiales necesarios para frenar el recrudecimiento de este desastroso fenómeno fúngico, la única forma de detener su avance es cortar definitivamente todas las plantas de cannabis. En caso de un ataque bastante grave, pulverice hongos antagonistas beneficiosos como el Trichoderma harzianum, Ulocladium atrum oGliocladium Roseumdirectamentesobre las plantas. Estos deberían frenar el desarrollo general de la Botrytis.

Recomendamos no utilizar productos químicos para tratar las plantas afectadas por la botritis, por la sencilla razón de que estos fungicidas dejan residuos químicos nocivos para la salud humana.
Es fácil comprender que todos los fertilizantes que contienen los nutrientes esenciales para el desarrollo óptimo de nuestras queridas plantas de cannabis, al igual que los productos fitosanitarios que utilizamos para protegerlas, terminarán acumulándose en parte en los tejidos vegetales de las deliciosas flores de calidad que nos interesan para nuestro propio consumo. Como dice un viejo refrán, más vale prevenir que curar, vigilando de cerca los parámetros climáticos pertinentes (temperatura, humedad), así como manteniendo una higiene impecable.
La pudrición de las plántulas o «damping off»
La pudrición de las plántulas, también conocida como «damping off» en inglés, es una enfermedad fúngica causada por un hongo llamado Pythium. Este hongo afecta a las plantas jóvenes desde su más temprana edad, y con mayor frecuencia cuando aún son plántulas o semilleros. El pythium suele aparecer en sustratos o suelos no esterilizados, con exceso de humedad y poca aireación.
¿Cómo detectar el marchitamiento de las plántulas?
El pythium tiene la particularidad de afectar a la parte inferior de la planta de cannabis, es decir, la parte baja del tallo situada cerca del suelo. El síntoma típico de esta enfermedad fúngica es un estrechamiento significativo y anormal de la parte inferior del tallo, que se debilita progresivamente hasta doblarse por completo.
Lo que ocurre a continuación es bastante lógico: como la planta ya no recibe nutrientes —puesto que el transporte de la savia, que contiene agua y nutrientes, se bloquea en ese punto concreto—, la planta ya no puede alimentarse, lo que detendrá rápidamente su crecimiento y provocará progresivamente su muerte a corto plazo. El pythium es un patógeno muy dañino, ya que puede permanecer latente en semillas de cannabis de gran calidad durante un largo periodo de tiempo y desarrollarse cuando germinemos esas mismas semillas.
Tratamiento contra la pudrición de las plántulas
Por desgracia, la marchitez de las plántulas, causada directamente por la presencia del pythium, es difícil de eliminar en una población de plantas jóvenes. Y esto se debe, sencillamente, a que en esta fase de crecimiento las plántulas tienen un sistema inmunitario débil y frágil, lo que en la mayoría de los casos provocará su pérdida total.
No obstante, deberá actuar con rapidez retirando las plantas jóvenes afectadas que se encuentren en las inmediaciones para evitar la propagación del pythium por el espacio. Existe la posibilidad de aplicar un tratamiento específico, mediante pulverización o unligero riego del sustrato con pythium oligandrum, que es un hongo beneficioso, ya que tiene una acción antagonista sobre la pudrición de las plántulas.

Mildiú (Phytophthora infestans)
La cepa de mildiú Phytophthora infestans es una enfermedad fúngica que presenta prácticamente las mismas características que el oídio, aunque con algunos rasgos distintivos que hay que tener en cuenta para diferenciar ambos fenómenos.
¿Cómo se detecta la presencia del mildiú?
La presencia de una enfermedad fúngica como el mildiú se aprecia en el tallo, en la parte superior de las hojas y en las flores, pero no solo ahí, ya que , a diferencia del oídio, también observamos su presencia y desarrollo en la parte inferior de las hojas. Los síntomas primarios que alertan de la presencia de un ataque de mildiú son pequeñas manchas de color amarillento a translúcido en las hojas, y también es posible observar la presencia de una fina capa de polvo blanco similar a la del oídio. Pero cuidado, porque este último síntoma no aparece necesariamente cuando se produce esta enfermedad.
Tratamiento del mildiú
Para reducir progresivamente la acción del mildiú y con el objetivo de eliminarlo por completo a corto plazo, es necesario podar y desechar las distintas partes afectadas de las plantas, y llevarlas rápidamente a un punto de recogida de residuos, situado a una distancia prudencial del lugar donde cultivas. También es importante evitar una densidad excesiva de plantas en el espacio; por el contrario, hay que favorecer una buena renovación del aire y una buena ventilación en todas las partes de este espacio de cultivo, para evitar la aparición del mildiú.
Una forma eficaz de combatir activamente el mildiú es aplicar un tratamiento con un fungicida químico de contacto, como el cimoxanil, el clorotalonil o el imazalil. También es posible aplicar un fungicida químico sistémico como el miclobutanil, el metalaxil, el fosetil-Al, el triadimenol, el tebuconazol o el bitertanol.
La pasta bordelesa también constituye un tratamiento eficaz contra este patógeno. Recomendamos leer siempre atentamente las condiciones de uso, así como las medidas de seguridad exigidas por la ley, antes de aplicar cualquier producto fitosanitario de este tipo. Si no se detiene a tiempo la propagación de la enfermedad, esta puede provocar fácilmente la aparición de insectos nocivos y, al mismo tiempo, una pérdida considerable de la producción total de tus plantas de cannabis.
Fusarium (oxysporum)
El fusarium es una enfermedad fúngica, por lo que pertenece a una categoría que agrupa a un amplio conjunto de hongos filamentosos que se desarrollan en el suelo o en el sustrato. El fusarium es un hongo parásito saprófito, es decir, que se alimenta de los residuos de otros organismos en descomposición. El fusarium provoca la pudrición de las raíces y también ataca el cuello (parte inferior) del tallo de la planta.

¿Cómo detectar la presencia de Fusarium?
Los principales síntomas que podemos observar durante un ataque de fusarium son la presencia de podredumbre en la base de los tallos, así como pequeñas manchas necróticas en las hojas viejas, como las situadas en la parte inferior de la planta. También es posible ver que algunas hojas se enrollan hacia arriba, antes de observar un amarilleamiento progresivo de las mismas, lo que provocará su marchitamiento y, posteriormente, su muerte definitiva. También podemos detectar la presencia de fusarium mediante la lignificación de los tallos; un buen consejo para asegurarse con certeza de que las plantas padecen fusariosis es realizar un corte transversal del tallo.
Si ves que esta última tiene un color marrón rojizo en el interior, entonces tendrás la confirmación. En cualquier caso, se aprecia que el sistema inmunitario de la planta está debilitado, ya que las plantas presentan un aspecto general deteriorado. Según la fase de desarrollo de la planta, observaremos un crecimiento ralentizado o una floración que provocará una importante pérdida en la producción final de cogollos. Esta situación desfavorable también podría provocar la aparición de insectos dañinos al mismo tiempo.
Tratamiento contra el fusarium
Si desea evitar cualquier ataque de fusarium, deberá mantener la temperatura del sustrato por debajo de los 29 °C, ya que el fusarium se desarrolla en suelos ácidos, con un clima cálido y seco. Mantenga unas condiciones de higiene impecables en la medida de lo posible, ya que un espacio limpio y libre de residuos vegetales evitará la aparición de este huésped indeseable en su jardín interior. Recomendamos evitar el uso de fertilizantes con una concentración de nitrógeno demasiado elevada; sin embargo, añade todos los nutrientes necesarios al agua de tu solución nutritiva para satisfacer las necesidades de tus plantas de cannabis.
También puede añadir entre 20 y 30 cc de agua oxigenada a su solución nutritiva una vez a la semana, ya que contiene peróxido de hidrógeno, lo que permite erradicar el fusarium y mejorar la oxigenación del sustrato al mismo tiempo. También es posible añadir a su sustrato un hongo antagonista como el Trichoderma Harzanium, que combate y elimina de forma natural la acción nociva del fusarium.
Asegúrate de ventilar bien la parte inferior de tus plantas, así como de garantizar una circulación eficaz del aire en todo el espacio y de evitar la formación de bolsas de aire. Asegúrate de pulverizar fungicidas biológicos, como decocciones de cola de caballo o ortiga, antes de sembrar tus semillas de cannabis.

Alternaria
La Alternaria es una enfermedad fúngica que pertenece a la familia de las Pleosporaceae, que cuenta, como mínimo, con 44 especies identificadas. La causa principal de su presencia se debe a la descomposición de la materia orgánica. Esto explica por qué afecta a más del 20 % de los cultivos agrícolas de todo el mundo. La Alternaria puede provocar problemas alérgicos o respiratorios en el ser humano (asma bronquial, rinitis, etc.). Al parecer, entre el 10 % y el 15 % de la población mundial se ve afectada por la Alternaria.
¿Cómo se detecta la presencia de Alternaria?
Los síntomas de la aparición de una enfermedad fúngica como la Alternaria se manifiestan en forma de manchas secas circulares de color gris bastante oscuro, marrón o negro, en las hojas e incluso en el tallo de las plantas de cannabis. Estas manchas tienen un aspecto necrótico, lo que dificulta la fotosíntesis, ya que se reduce la superficie de captación de luz de las hojas.
La Alternaria provoca una ralentización progresiva del desarrollo de la planta, debilitando considerablemente su sistema inmunitario. Esto suele dar la impresión de que las plantas sufren una mala absorción de agua y nutrientes, ya que el aspecto físico de cada una de ellas sugiere un hipotético estado de carencias de diversos minerales.
Tratamiento contra la Alternaria
Para prevenir la aparición de Alternaria en tu cultivo de cannabis, es fundamental mantener siempre el espacio lo más limpio posible y, sobre todo, evitar dejar materia orgánica en descomposición (residuos vegetales). Es necesario garantizar una buena ventilación uniforme del espacio e intentar mantener unas condiciones climáticas estables, limitando al máximo las variaciones (humedad y temperatura).
Riega con regularidad, utilizando la cantidad justa de agua, abono o nutrientes que necesite tu jardín. No dudes en aplicar tratamientos preventivos con un fungicida de amplio espectro. Por último, asegúrate de no reutilizar nunca un sustrato usado.


