- Como ya os explicamos en nuestro primer artículo, los terpenos del cannabis son los responsables tanto del aroma como del sabor de la planta.
- En este segundo artículo, te presentamos los principales terpenos que contiene la planta de cannabis y te describimos cuáles son sus propiedades específicas. ¡Sigue la guía!
1) Los monoterpenos primarios:
Están compuestos por dos unidades de isopreno, es decir, por dos bloques de cinco unidades. Los monoterpenos más conocidos son el mirceno, el alfa y el beta-pineno (a-pineno y β-pineno), el limoneno, el beta-cariofileno (β-cariofileno), el terpinoleno y el ocimeno.
El mirceno:
El mirceno o β-mirceno es un monoterpeno. Se trata, sin lugar a dudas, del terpeno más común en la planta de cannabis, ya que constituye el 50 % de la producción total de aceite esencial de esta. Su aroma es una mezcla de notas terrosas, almizcladas y herbáceas. El mirceno es el precursor de otros terpenos.
Varios estudios confirman que se trata del fitoterpeno dominante en la gran mayoría de las variedades con predominancia índica, cuyo efecto es sedante y relajante. Al parecer, si la planta contiene una concentración igual o superior al 0,5 % de mirceno, su acción sería más marcada en este sentido. Otros estudios señalan que este terpeno podría ser útil para tratar problemas de insomnio. Al parecer, también posee propiedades antiinflamatorias, antibióticas y antimutagénicas.
El pineno:
El pineno es un monoterpeno bicíclico que desprende simultáneamente un aroma doble, evidente y similar al del pino y el abeto. En nuestro entorno se encuentran de forma natural dos isómeros estructurales: el α-pineno y el β-pineno, siendo el primero el más frecuente.
Este terpeno desempeña una función protectora para la planta de cannabis, ya que tiene un efecto repelente contra las plagas. También se encuentra en muchas otras especies vegetales, como el perejil, el romero, el eneldo, la albahaca y las coníferas.

Varios estudios científicos confirman que el pineno posee propiedades antiinflamatorias, broncodilatadoras e incluso anticancerígenas demostradas. Un estudio clínico realizado en 2011 demostró que el α-pineno actúa como inhibidor de la acetilcolinesterasa y que es capaz de modular la actividad de esta enzima, lo que puede contribuir a mejorar la memoria y los procesos cognitivos.
Por eso podemos deducir que ofrece la posibilidad de atenuar los efectos del THC. La mayoría de las variedades de cannabis con un alto contenido en pineno suelen producir un efecto energizante.
El limoneno:
El limoneno es un monoterpeno monocíclico, lo que explica por qué algunas variedades de cannabis nos ofrecen ese delicioso e intenso aroma cítrico. Se ha observado que las variedades procedentes de semillas de cannabis de la más alta calidad, que contienen un alto contenido de limoneno, producen un efecto revitalizante. Este terpeno se encuentra en algunas hierbas aromáticas como el romero y la menta, así como en todos los cítricos.
Desde el punto de vista fisiológico, el limoneno es conocido por sus numerosas propiedades antibacterianas, antioxidantes y antifúngicas. En el ámbito psicológico, actúa como un excelente antidepresivo natural, ya que tiene la capacidad de mejorar significativamente el estado de ánimo.
Algunos estudios científicos afirman que este terpeno tendría la capacidad de ayudar a restablecer el equilibrio homeostático. Teniendo en cuenta que el desequilibrio de las funciones neuroendocrina e inmunitaria (que afectan directamente a la homeostasis) está directamente relacionado con trastornos psicosomáticos o psiquiátricos, el limoneno podría resultar eficaz en el tratamiento de enfermedades como la depresión o diversos trastornos de ansiedad.
El beta-cariofileno:
El β-cariofileno es un sesquiterpeno que se encuentra con bastante frecuencia en el cannabis, pero también en la albahaca, el clavo y la canela. Es el responsable del aroma ligeramente picante y amaderado de ciertas variedades. Esto nos permite comprender lógicamente que constituye uno de los principios activos de la pimienta negra. Este terpeno específico podría considerarse un cannabinoide en toda regla, ya que se une de forma selectiva al receptor CB2.
El terpinoleno:
El terpinoleno es un terpeno que suele estar presente en una amplia variedad de cepas de cannabis, aunque generalmente en proporciones muy reducidas. Las variedades en las que predomina el terpinoleno son poco comunes. Este terpeno tiene un perfil organoléptico bastante complejo, ya que puede describirse como una mezcla de aromas amaderados, herbáceos y florales.
Se encuentra en la lila, el árbol del té, las manzanas, el comino o incluso la nuez moscada. Estudios realizados en laboratorio, concretamente con ratones, han demostrado que su inhalación produce efectos sedantes. También parece que este terpeno posee propiedades anticancerígenas y antioxidantes. Otras investigaciones científicas recientes también exploran el papel de los terpinolenos en la prevención de enfermedades coronarias, junto con otros antioxidantes.
El ocimeno:
El ocimeno ofrece un aroma floral y amaderado suave , bastante sutil. Al igual que el terpinoleno, es un terpeno presente en una amplia variedad de variedades de cannabis, aunque son pocas aquellas en las que este componente aromático es dominante. También se encuentra en una gran variedad de plantas, como el lúpulo, el kumquat, el mango, la albahaca, la bergamota, la lavanda, las orquídeas o incluso la pimienta, en cantidades variables.
El ocimeno se utiliza ampliamente en la industria de los perfumes, debido a su perfil aromático suave, floral y herbáceo. Existen pruebas científicas que demuestran sus propiedades antiinflamatorias. En general, las plantas lo producen para que actúe como un potente repelente contra los insectos dañinos, por lo que desempeña una función protectora.

2) Los terpenos secundarios o sesquiterpenos:
Están compuestos por 15 átomos de carbono. Los sesquiterpenos que se encuentran con mayor frecuencia en el cannabis son el careno (delta-3-careno), el óxido de cariofileno, el fenchol, el humuleno, el linalool, el eucaliptol, el bisabolol, el nerolidol (o peruviol) y el alfa-felandreno (a-felandreno), el canfeno, los α-β-γ-terpinenos, el farneseno o el terpineol.
El delta-3-careno:
El delta-3-careno es uno de los principales componentes de los aceites esenciales de pino. Se le atribuyen propiedades como fitoncida (nombre que se da a un conjunto de compuestos orgánicos volátiles antimicrobianos emitidos al aire por los árboles y las plantas herbáceas), y también muestra efectos antiinflamatorios y ansiolíticos. Además, estudios recientes han demostrado que el careno tiene un efecto que mejora el sueño y que la administración oral de delta-3-careno aumenta la duración del sueño y reduce la latencia del sueño. Potencia las respuestas sinápticas moderadas por los receptores GABAA, prolongando la constante de tiempo de decaimiento de las respuestas sinápticas inhibidoras.
El óxido de cariofileno:
El óxido de cariofilenoes un epóxido sesquiterpénico cuyo aroma puede describirse como fresco, suave, seco, amaderado y especiado. Se trata precisamente de un componente que utilizan los perros rastreadores de drogas para identificar el cannabis. Interactúa con el sistema endocannabinoide. Se encuentra habitualmente en la absenta de campo, el heliotropo salado, la canela, la salvia pegajosa y la albahaca.
El fenchol:
El fenchol presenta un perfil aromático dominado por el alcanfor, intenso y fresco. Este terpeno muestra una actividad antibacteriana de amplio espectro y podría contribuir al alivio del dolor mediante la inhibición del receptor TRPA1, una proteína fundamental en el sistema de señalización del dolor del organismo.
El humuleno:
El humuleno, también conocido como α-cariofileno (alfa-cariofileno), es un terpeno que se encuentra en los conos florales del lúpulo. El humuleno contribuye de manera significativa a los efectos antiinflamatorios del cannabis. También se considera un mecanismo activo en la lucha contra los tumores, como lo demuestra su capacidad para producir especies reactivas de oxígeno (ROS).

El linalool:
El linalool es un alcohol monoterpénico muy presente como componente principal de los aceites esenciales de las plantas, especialmente en la lavanda y el cilantro. El linalool no presenta ninguna toxicidad particular en sí mismo; de hecho, se ha demostrado que posee una amplia gama de propiedades bioactivas sinérgicas, entre las que destacan sus efectos antiinflamatorios, anticancerígenos, antihiperlipidémicos, antimicrobianos, antinoceptivos, analgésicos y neuroprotectores. Además, el linalool produce efectos ansiolíticos y antidepresivos a través del receptor de serotonina 5-HT1A.
El eucaliptol:
El eucaliptol, como su nombre indica, desprende un aroma intenso, fresco, característico y ligeramente picante a eucalipto. Este terpeno se encuentra con frecuencia tanto en el eucalipto como en ciertas variedades de orquídeas. Las investigaciones científicas han revelado que el eucaliptol presenta evidentes propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
El bisabolol:
El bisabolol tiene un aroma bastante suave, similar al de los cítricos y la manzanilla. Se encuentra precisamente en la manzanilla y en otras plantas aromáticas naturales. Es un terpeno muy utilizado en la industria de los perfumes. Algunos estudios científicos han demostrado que el bisabolol posee propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.
El nerolidol:
El nerolidol es un alcohol sesquiterpénico que se encuentra como componente principal en la composición de los aceites esenciales de neroli, Myrocarpus fastigiatus y Brassia volanodosa. También está presente en menor proporción en el jengibre, la lavanda y la citronela. Este terpeno se utiliza habitualmente en perfumería, gracias a su perfil aromático floral, afrutado, fresco, intenso y particular. También se emplea en la elaboración de agua de colonia. Al parecer, el nerolidol posee propiedades antisépticas, energizantes y antifúngicas.

El alfa-felandreno:
El alfa-felandreno desprende un agradable aroma a menta y cítricos. Es el principal componente de los aceites esenciales extraídos de ciertas variedades de eucalipto. Diversos estudios científicos demuestran que el alfa-felandreno puede tener múltiples propiedades beneficiosas, como el refuerzo del sistema inmunitario, así como propiedades antifúngicas, antiinflamatorias y analgésicas.
El canfeno:
El canfeno es un terpeno que tiene un olor penetrante y herbáceo. Es uno de los principales componentes del aceite de goma de lentisco. También se encuentra en pequeñas cantidades en los aceites esenciales de trementina, ciprés, alcanfor, citronela, neroli, jengibre y valeriana. El canfeno tiene efectos hipocolesterolémicos e hipotriglicerídicos, lo que permite una mejor regulación preventiva interna del colesterol y los triglicéridos. También se utiliza para aplicaciones en la práctica ayurvédica.
α-β-Y-terpinenos:
Los terpinenos alfa, beta y Y están presentes en la pimienta de Jamaica, el eucalipto, los cítricos, el enebro, el árbol del té, el cardamomo y la mejorana. El isómero α (alfa) también se está estudiando como compuesto anticancerígeno.
El farneseno:
El farneseno desprende un intenso aroma a vegetación y manzana. Se encuentra en pequeñas cantidades en la albahaca, la manzana, la menta y el jengibre. Algunos insectos lo utilizan para comunicarse. También está presente en ciertas plantas, que lo emplean como repelente contra las plagas. El farneseno es un componente que se utiliza en la fabricación de neumáticos en el sector automovilístico, así como en la elaboración de numerosas fragancias en la industria de la perfumería. Al parecer, presenta interesantes propiedades antibacterianas.
El terpineol:
El terpineol es un alcohol monoterpénico monocíclico que se encuentra principalmente en el aceite esencial de pino, así como en otros árboles y en algunas plantas (lavanda, enebro, apio de monte y mejorana). Se identifica por su aroma, similar al del muguete, la lila y el jacinto. El terpinol se utiliza para la fabricación de jabones y también para otros usos en cosmética. Un estudio científico demuestra que podría tener efectos beneficiosos en la lucha contra la depresión.

3) Los terpenos terciarios:
Son los que se encuentran en pequeñas cantidades en la planta de cannabis: borneol, guaiol, cedreno, alcanfor, fitol, acetato de geranilo, pulegona, cimeno e isopulegol (acetato de mentilo).
El borneol:
El borneol es un monoterpeno que se identifica por su aroma mentolado, herbáceo e incluso amaderado. Se encuentra presente en el jengibre, la artemisa, el romero, la salvia, el orégano y algunos tipos de canela. Los fabricantes industriales lo utilizan para elaborar diversos productos repelentes de insectos. Al parecer, desempeña un papel importante en el efecto sinérgico, complementando la acción de otros terpenos.
Desde el punto de vista terapéutico, investigaciones científicas recientes parecen haber demostrado que contribuye de manera bastante eficaz a la apoptosis de las células cancerosas; en otras palabras, provoca la muerte natural de estas. Otros estudios señalan que también posee propiedades antivirales, ya que es un potente inhibidor del virus del herpes simple de tipo 1.
El guaiol:
El guaiol es un alcohol sesquiterpénico cuyo perfil aromático es similar al del pino, por lo que se puede confundir fácilmente con el pineno. Se encuentra presente en algunos árboles, como el guayaco, el pino y el ciprés. Desde el punto de vista médico, resulta interesante, ya que posee un gran potencial antiinflamatorio, antimicrobiano, antibacteriano, antifúngico y antiviral.
El cedreno:
El cedreno es un sesquiterpeno que se encuentra en el aceite esencial de cedro, el cual se extrae del árbol del mismo nombre. Este terpeno es un formidable antiparasitario y antiinflamatorio natural.
El alcanfor:
El alcanfor es un terpeno bicíclico que se extrae del árbol del alcanfor (Cinnamomum camphora). Es fácil confundirlo con el borneol, ya que su olor es bastante similar. Es un excelente antifúngico y antiparasitario, ya que demuestra una gran eficacia al combatir activamente los hongos patógenos y producir un potente efecto repelente contra los insectos nocivos. Se ha observado que el alcanfor posee interesantes propiedades antisépticas, antiinflamatorias y antimicrobianas.

El fitol:
El fitol es uno de los principales alcoholes diterpénicos acíclicos y constituye un precursor de las vitaminas E y K. Se trata de un terpeno muy común, presente en numerosas plantas con clorofila esterificada, como el té verde, así como en la leche, los huevos y también en los sedimentos petrolíferos. Desprende un fuerte aroma balsámico, floral y fresco, lo que constituye una de las razones por las que se utiliza en el sector cosmético. Varios estudios científicos han demostrado que posee propiedades calmantes, digestivas, antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas, y que también refuerza las defensas inmunitarias.
El acetato de geranilo:
El acetato de geranilo es un monoterpeno que tiene un aroma característico floral y afrutado que recuerda al de la rosa. Se encuentra de forma natural en los aceites de citronela, rosa, palmarosa o cilantro. El acetato de geranilo se utiliza ampliamente en cosmética como agente perfumante en la fabricación de jabones y cremas. Este terpeno posee propiedades calmantes, antiespasmódicas, analgésicas y antiinflamatorias.
El pulegón:
El pulegono es un monoterpeno monocíclico que desprende un fuerte olor que recuerda a la menta, la poleo y el alcanfor. Este terpeno se utiliza tanto en el sector de la aromaterapia como en la perfumería. Puede resultar un potente insecticida natural contra las plagas, pero hay que tener cuidado, ya que puede ser tóxico en concentraciones elevadas. Afortunadamente, el pulegona está presente en cantidades mínimas en la planta de cannabis.
El cimeno:
El cimeno es un monoterpeno cuyo perfil aromático es intensamente herbáceo y especiado. Se encuentra generalmente en los aceites esenciales de comino y tomillo. Numerosas investigaciones científicas internacionales han revelado que el cimeno es un potente analgésico natural y que también posee propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, antifúngicas, antivirales y expectorantes.
El isopulegol:
El isopulegol, o acetato de mentilo, es simplemente un precursor del mentol; se trata de un alcohol monoterpénico con un aroma intensamente mentolado. Se encuentra presente en la menta poleo y en el eucalipto limón. Desde el punto de vista terapéutico, estudios científicos han demostrado que el isopulegol tiene propiedades analgésicas, ansiolíticas, relajantes, gastroprotectoras y antiinflamatorias.



